Historia del Movimiento de Jornadas de Vida Cristiana
Las jornadas de Vida Cristiana nacieron con los Hermanos Maristas en 1961, brotaron en el seno de
la Escuela Cristiana, deseosa de dar a sus alumnos una formación religiosa más completa. El Hermano Arturo Chávez de
la Mora, creó junto con otras personas, para el Centro Universitario México (CUM) este instrumento. Consistía en que, alumnos del Bachillerato que sabían cosas de Dios, vivieran una experiencia de Cristo, descubriendo mejor el sentido de la redención.
Fue así como, un grupo de maestros y personas inquietas por servir a la juventud, elaboraron una temática muy bien eslabonada que expuesta con ciertas técnicas, conducían de la mano al joven cristiano para que descubriera un nuevo sentido a su fe.
Se encontraba así el muchacho con un cristianismo emocionante, alegre, íntimo y liberador, que el ayudaba a descubrir en esos días el compromiso de todo cristiano en
la Iglesia, en las cuatro etapas que se marcaban: Hombre, Cristiano, Santo y Apóstol.
El éxito de las Jornadas fue tal, que pronto saltó los muros del CUM y muchas Parroquias y Preparatorias Católicas empezaron a mandar a sus alumnos y a pedir Jornadas. Empezaba el Movimiento de Jornadas de Vida Cristiana.
Esta etapa vivió el fenómeno de que muchos muchachos que participaban en
la Jornada carecían de una suficiente instrucción religiosa, por lo tanto, el método se adaptó:
- Se formó
la Escuela de Auxiliares en
la Arquidiócesis de México a nivel Diocesano.
- Se nombró al Pbro. José Alfonso Candia como Director del Movimiento en
la Arquidiócesis de México por el pastor, el Excmo. Dr. Don Miguel Darío Miranda, quien desde un principio bendijo este trabajo.
- Muchos Sacerdotes, tanto religiosos como diocesanos, colaboraron con el Pbro. José Alfonso Candia para enriquecer al Movimiento.
Con el tiempo el Movimiento pasó a los diferentes Estados de
la República Mexicana, con una presencia paulatina en las diferentes Diócesis. Así mismo, trascendió al extranjero. El M.J.V.C. en su proceso de crecimiento vivió aciertos y errores.
Esta etapa se vive antes, en y después del Concilio Vaticano II. El M.J.V.C. se deja penetrar por el momento que vive su Iglesia, y lucha por ser fiel a los caminos pastorales abiertos por el mismo Concilio.
Historia del M.J.V.C. en Argentina
Para referirnos a la historia del Movimiento de Jornadas de Vida Cristiana, es necesario hurgar en sus raíces más profundas y, al hacerlo, nos remontamos hacia fines de la década del cuarenta, pues allí tiene inicio el tipo de movimientos en el cual están insertadas las Jornadas.
Los cursillos de cristiandad nacen como fruto de trabajos y meditaciones, de crear un ambiente, de formar una mentalidad y de cuajar un núcleo de ideas, ajenos a cualquier improvisación. Fue necesaria una larga preparación remota y próxima, que permitiera labrar el terreno, sembrar la semilla y hacer la poda necesaria para un crecimiento rápido y vigoroso.
El primer Cursillo nace en 1949, iniciado para jóvenes. Después, vistos los logros obtenidos, fue nutriéndose también de adultos, quienes resultaron más perseverantes. El tiempo hizo que los cursillos se orientaran hacia los adultos y desde España se irradiaran sobre el mundo.
Al ver la necesidad de conquistar a los jóvenes para este tipo de movimiento, surgen en México, como fruto de intensos trabajos, de adaptación a la psicología y problemática juvenil, las "Jornadas de Vida Cristiana", una modalidad independiente de los Cursillos de Cristiandad.
Fue en 1966 cuando los Padres Adan Recofsky y Adolfo Ruhl (S.V.D.) viajaron a México con la expresa finalidad de conocer y empaparse del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, pero se encontraron con la grata sorpresa del Movimiento de Jornadas de Vida Cristiana para jóvenes. De regreso a la patria, intentaron comenzar con los Cursillos en Lomas de Zamora y en otras diócesis. Resultó imposible; todas la puertas se cerraron. Dios Quería otra cosa. Entonces, al darse cuenta del arma maravillosa que Dios había puesto en sus manos para el bien de la juventud, empezaron las Jornadas, adaptándolas a la idiosincracia de nuestros jóvenes, sin alterar su esencia y finalidad ni su metodología.
En Octubre de 1967 tuvo lugar la primera jornada para muchachos, en Rafael Calzada, diócesis de Lomas de Zamora. Durante dos meses se preparó un equipo con jóvenes comprometidos con Cristo, que a la vez hacían de Animadores y auxiliares, realizaban su primera jornada. La clausura fue muy modesta y se llevó a cabo en la misma sala de charlas.
Luego de dos años se suma el Padre Adan Peter (S.V.D.) quien al comienzo, trabajó sin pensar en una proyección hacia otras Diócesis. Más tarde se enteraron de la existencia del Movimiento, el Padre Jorge Juan Manuel (Morón) y los Padres Pascual y Spinardi de Berisso,
La Plata. Así fueron llegando a Rafael Calzada jóvenes de otros lugares, y con el tiempo, comenzaron a realizar jornadas directamente otras Diócesis.
De este modo se extendió el Movimiento que, creando comunidades, enriqueció a parroquias, revitalizando grupos de otros movimientos o instituciones juveniles.
Gracias a Dios han surgido de Jornadas, muchas vocaciones para el sacerdocio, la vida religiosa y buenos matrimonios cristianos.
Desde el 3 de septiembre de 1984 el Movimiento cuenta con el reconocimiento del EPAL (Equipo Episcopal para el Apostolado de los Laicos). Así todos nuestros Pastores conocen la actuación del Movimiento en
la Argentina.
Historia del M.J.V.C en Mar del Plata
El Movimiento de Jornadas de Vida Cristiana surge en Mar del Plata en el año 1983 por la inquietud de un grupo de jornadistas que hicieron su Jornada en la ciudad de Buenos Aires. Para las primeras jornadas en
la Diócesis vinieron a colaborar y a coordinar, jornadistas de Buenos Aires. Entre los laicos que iniciaron el Movimiento se encuentran: Fabian Aiciego, Carlos Aiciego y Roberto Martín y los padres dominicos Fray Miguel Cardozo y Fray Carlos Correa que fueron los primeros que asesoraron a estos primeros grupos de jóvenes.
La primera Jornada, que fue de mujeres, se realizo del 11 al 14 de Agosto de 1983, la segunda jornada, fue de varones, se realizó en Septiembre del mismo año. Desde ese momento se instituye el Movimiento de Jornadas de Vida Cristiana en la diócesis, con pleno consentimiento de quien era nuestro Obispo, Monseñor Rómulo García. A partir de la tercera jornada comienza a asesorar a los equipos el Presbítero Pablo Etchepareborda, y en la séptima jornada también se incorpora como asesor del Movimiento el Pbro. Daniel Ferrari.
El crecimiento del Movimiento fue con altibajos ya que hubo muchas reformas tanto de estructura como de identidad, dado que el Movimiento en 1988 pasó a ser un servicio del Movimiento Juvenil Diocesano.
En 1991 el entonces Obispo, Monseñor José María Arancedo vuelve a darnos la autonomía propia de Movimiento. En ese momento el director diocesano era el Pbro. Daniel Climente y es ahí donde la jornada comienza a ser de tres días.
En la jornada Nº 26 se incorpora como director del Movimiento el Pbro. Pablo Boldrini, quien dirige los pasos del Movimiento hasta el año 2002.
Desde el 2003 y en la actualidad nos acompaña nuestro Obispo, Monseñor Juan Alberto Puiggari; siendo el director y asesor del Movimiento el Pbro. Ariel Sueiro.